El doctor de la felicidad

El doctor Knock es un antiguo matón que se convirtió en médico y llega a la pequeña aldea de Saint-Maurice para hacer fortuna de acuerdo con un método particular. Hará que los aldeanos crean que no son tan saludables como podrían pensar. Es así como encontrará en cada uno un síntoma imaginario, o no, y así podrá ejercer su profesión lucrativamente. Bajo su aspecto seductor y después de ganar la confianza del pueblo, Knock está a punto de lograr sus fines. Pero su pasado lo alcanza y un viejo conocido interrumpe los planes del médico.

Director: Lorraine Lévy.
Actores: Omar Sy, Alex Lutz, Ana Girardot, Sabine Azéma, Pascal Elbé.

Ambientada en los años 50, justo cuando se estrenaba la segunda (y mejor) adaptación sonora de la fundamental pieza teatral de Jules Romains (escrita en 1925), ‘El doctor de la felicidad’ cambia del original lo que ese texto obviaba: el elemento racial y racista. Sin embargo, al final esos retoques sirven más como excusa para el lucimiento de Omar Sy (cuyo doctor Knock no llega jamás a eclipsar el trabajo en escena y en la gran pantalla del excelente actor que fuera Louis Jouvet) que para poner en solfa la xenofobia cotidiana pequeño burguesa. Formulada sobre la base, innegable, de la chispa del actor de color, la película pierde la mala gaita de la cual hacían gala los personajes (ese doctor ful, el primero, un golfo que se aprovechaba de las miserias cotidianas de su convecinos/pacientes) en la obra de Romains, una picajosa reinvención de dos clásicos de Molière: El médico a palos y El enfermo imaginario. Prefiere recetar buenos sentimientos antes que acidez, pero, pese a ello, la descripción de los vicios privados y pocas virtudes públicas de esa localidad tiene la alegre maledicencia satírica provinciana de otro referente (la novela del año 1934 de Gabriel Chevalier) tan francés como ‘Clochemerle’.

‘El doctor de la felicidad’ se ha convertido en todo un éxito en Francia desde que se estrenó a finales de 2017. Se trata de una adaptación cinematográfica de la obra de teatro del escritor francés Jules Romains ‘Knock o el triunfo de la medicina’ del año 1923 a la que Lévy ha intentado dar un cambio de aires. Trasladándola a los años 50 la película pierde la tensión política de los años del triunfo nazi y la dota de una carga menos dramática. (e-cartelera.es).

 

Para hipocondríacos de la sátira sin aristas.
Lo mejor: Las partes de vodevil ninfomaníaco y anticlerical.
Lo peor: Ese Omar Sy que se pretende dramático y tierno.
(Fotogramas.)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s